En lugar público
La primera vez, en un sitio con gente. Un parque, la puerta de una veterinaria, cualquier lugar donde no estén solos.
Las adopciones dentro de Furivo son gratuitas, sin excepción. Quien pide dinero por un animal está rompiendo la regla más clara que tenemos.
La venta de animales disfrazada de adopción es común, y hace daño de dos maneras: normaliza tratar a un ser vivo como mercancía, y deja fuera a familias que sí podrían cuidarlo bien.
Por eso cobrar está prohibido dentro de Furivo. Si alguien te pide dinero por un animal, se puede reportar desde la misma conversación, y nuestro equipo revisa el caso.
Quien publica puede pedir lo que sí tiene sentido: conocer a la familia, saber dónde va a vivir, preguntar si hay otros animales en casa.
Adoptar es un compromiso de años, no de un fin de semana. Vale más una conversación larga y una adopción que dura, que una rápida que termina en devolución.
La primera vez, en un sitio con gente. Un parque, la puerta de una veterinaria, cualquier lugar donde no estén solos.
No hay motivo para transferir nada antes de conocer al animal. Si lo piden, ahí está la señal.
Ir con alguien no es desconfiar; es lo que uno haría en cualquier trato con un desconocido.
Furivo facilita el contacto entre personas, no verifica identidades ni participa en los acuerdos. Decirlo claro es parte de cuidarte.